La miel en sí, sea cual fuere su procedencia (para ampliar la información ver la primer parte de la nota: La miel, fuente de salud), es ya una verdadera panacea.
Se trata del alimento energético por excelencia, un alimento de primer orden para lactantes, niños y ancianos y un reconstituyente para los deportistas y personas que se sientan fatigadas.
Su uso regular actúa como tonificante de los corazones lacerados por la vida estresante. Es un sedante para el cuerpo.
Que este pequeño artículo sirva para acercar un poco más a los lectores a ese producto maravilloso que la madre Naturaleza nos ha confiado. Y cuando paseemos por el campo o el monte, cuando veamos y oigamos el zumbido de un pequeño insecto que se afana trabajosamente sobre el cáliz de alguna flor, observemos con cariño su labor y brindémosle el homenaje que se merece ese ser misterioso que es la abeja. Su vida es sencillamente fascinante.
Añadiremos a continuación algunas recetas sencillas que fácilmente podremos elaborar en casa y cuyos ingredientes son fáciles de conseguir.
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