Los seres humanos
en general tenemos cierta adversión al cambio, una
vez que construimos un estado de cosas que nos resultan
satisfactorias nos negamos a cambiarlas contra viento y
marea.
Siempre lo hicimos así ¿le resulta familiar? Si bien es verdad
que no es necesario, ni conveniente, inventar la rueda cada vez, tambien es cierto
que lo que ayer resultaba exitoso no garantiza que mañana lo sea y que
es imprescindible mantenernos alertas al respecto.
No hay que ser muy visionario para darnos cuenta que los cambios y turbulencias sociales se reflejan cotidianamente en el mundo de los negocios. La mayoría de las/os empresarias/os visualizan la situación como de gran inestabilidad y tienen como meta buscar la forma de "pilotear" la tormenta para sobrevivir. Seth Godin, el creador del marketing viral, nos dice en su nuevo libro que "Sobrevivir no es suficiente" (Survival is not enough), las empresas deben transladar el concepto darwiniano de evolución de las especies al mundo de los negocios.
Las empresas, segun Godin, son organismos vivos y, como tales, nacen, respiran, viven, sufren mutaciones, se relacionan e interactúan con cientos de otros organismos vivos y se adaptan o mueren.
Los seres vivos evolucionamos a través
de las mutaciones, errores o acontecimientos aleatorios que
ocurren en nuestros genes y que se transmiten a lo largo de
numerosas generaciones.
Si la mutación es positiva, o sea ayuda al individuo a adaptarse mejor
al medio, esta se transmite a la especie y la misma evoluciona.
Esos "errores" constituyen pues, el motor de la evolución de
las especies.
En el mundo empresarial las empresas nuevas, generalmente chicas, son muy innovadoras y tienden a adecuarse a las cambiantes demandas del mercado; pero cuando la empresa se consolida y alcanza el éxito, parece que su gerencia se "congela" y no sólo no alienta la innovación, sino que, aunque la proclame, en los hechos trata de impedirla a toda costa. Dicho de otra manera, se constituyen en verdaderas barreras a la evolución.
En "El dilema de los innovadores" Clayton Christensen (profesor asociado de administración de empresas en la Harvard Business School) estudia el fenómeno de la industria de las unidades de almacenamiento de información (discos duros) en las computadoras. Este caso constituye un ejemplo de "historia rápida" ya que en muy pocos años las compañías y las tecnologías han emergido, madurado y declinado.
En resumen: empresas líderes, que prestan atención a sus clientes, invierten en nuevas tecnologías, tienen las "antenas competitivas" bien desplegadas, o sea, lo hacen todo bien, pierden su liderazgo en el mercado cuando se deben enfrentar a cambios abruptos.
Negar la evolución es un error que
las empresas pagan con la desaparición.
Si el cambio constante es un concepto difícil de deglutir, más
aún lo es de gerenciar. Godin propone entrenar a las personas a alterar
pequeñas cosas día a día.
En una técnica que denomina zooming. Hasta desarrolló todo un
site para explicar el concepto de zooming y, además tiene un
test online muy divertido.
A lo largo de todo el libro Godin demuestra
como desatar todo el potencial de la evolución en la
empresa. El primer paso es desterrar el reflejo "anti
cambio" que todos llevamos en nuestros genes. Una vez
que una compañía ha aprendido a hacer "zoom" (abrazar
el cambio sin dolor) está librado su camino hacia la
evolución.
Y una empresa que evoluciona tiene más posibilidades de volverse rentable
y menos estresante.
No importa si el mercado está en una fase positiva o negativa, si la tecnología es apropiada o no, en todas las industrias, desde la venta minorista hasta los restaurantes, el planteo orgánico le va a ayudar a superar a su competencia.
El cambio comienza desde abajo, en cada empleado de la compañía. La gente es el elemento clave en la evolución de cualquier empresa. Constituyen su código genético y determinan la dirección que la empresa tome.
Pero cuidado, no crea que sumir la empresa en un caos interno colaborará a su evolución. Mientras que en la naturaleza no parece haber una mano conductora, su empresa ciertamente necesitará de un liderazgo con inteligencia.
Godin
explica que hay 4 formas de guiar a la compañía
a través del cambio sin caer en el caos.
Mantenga los proyectos económicos: los experimentos
son esenciales, pero si no les insume demasiado dinero,
podrá hacer
más con el mismo presupuesto. Además, la economía
tiene un ingrediente extra: la rapidez. Los proyectos de
bajo presupuesto suelen ser rápidos de implementar.
Tenga gente confiable: si alguien le promete un test para el jueves, entonces pregúntele por los resultados ese mismo jueves. No tiene sentido estar dando vueltas dos semanas atrás de una prueba que fue prometida en unos pocos días.
Todavía necesita liderar. Bueno, esto no tiene que ver con la genética pero alguien debe estar a cargo de la empresa y ese alguien, adivine, es usted.
Los dueños toman las mejores decisiones o una variación de el ojo del amo engorda el ganado.
En resumen: mientras el mundo sea un lugar inestable, las empresas que evolucionen son las que van a ganar. Usted no puede manejar el cambio, pero el cambio la/o maneja a usted.
Si le gustó este artículo compártalo:
Para recibir otras notas similares suscríbase mediante: RSS, Newsletter quincenal ó descargue la toolbar de Mujeres de Empresa.
