Cuando hablamos de hábitos de consumo, mas allá de la significación social, o económica que pueda inferirse en primer término, nos referimos a cambios personales más profundos.
De hecho el consumo es un reflejo del ser, es decir, no compramos los productos y marcas por cómo son esos productos y marcas, sino por como somos nosotros.
De ese modo los factores que generan el vínculo entre nosotros y las marcas reconocen atributos racionales, y atributos vinculares no racionales.
El enfoque del análisis es ahora establecer una base de comparación que refleje las modificaciones en nuestros hábitos de consumo, la reconstrucción de nuestros vínculos con las marcas, el reposicionamiento de nuevas marcas, e inclusive las acciones desarrolladas por las empresas para mantener e incrementar las ventas.
En principio para establecer una base comparativa es necesario señalar que julio de 2002 significó el piso histórico en cuanto al volumen de consumo, para tener una idea gráfica, tomando como base 100 el primer bimestre de 2001, en julio 2002 nos acercamos al 73%, coincidiendo con un entorno social muy inestable, en ese fecha se produjo el asesinato de los militantes piqueteros Kosteki, y Santillán.
Entonces, ¿qué sucede a partir del 2003, y más concretamente en el tercer bimestre, en lo que respecta al porcentaje del ingreso familiar que se destina al consumo?
Lo destacable del caso es que el mayor incremento relativo del porcentaje del ingreso dedicado al consumo se da en el NEC* mas alto (ABC1) con un 50% más respecto del año 2002.Y en ese caso se podría especular con un crecimiento en el volumen de ahorro.
Un punto importante para tener en cuenta es la capacidad de ahorro que constituye un indicador muy importante de la distribución del ingreso familiar, y de la importancia relativa que se otorga al dinero, sobre todo después del “corralito”, y el final del “corralón”.
Y esta capacidad de ahorro ha crecido, en líneas muy generales, y aquí hay detalles a tener en cuenta: La cantidad de personas con INCAPACIDAD DE AHORRO se redujo en 22 puntos, aún así todavía es muy grande el porcentaje de personas con escasa o ninguna capacidad de ahorro, a pesar de que la cantidad de personas con capacidad de ahorro entre la post devaluiación de 2002, y la post-crisis de 2003 registró un avance de más del 100%.
Volviendo al tema del consumo, y teniendo en cuenta la variación en la escala de precios de marcas y productos tras la devaluación de 2002, la relación Consumo / Precio constituye una variable de análisis para ilustrar el cambio entre el 2002 y el 2003:

Así, se ve como se produjeron grandes modificaciones en el consumo ante las dramáticas variaciones en los índices de precios tras la devaluación del 2002, y cómo a fines de 2003 hay recuperación de consumo en todas las categorías, a pesar de presentarse aumentos en los precios.
