¿Alguna vez cultivó tomates? ¿o flores? Aun si no, estoy segura de que tiene alguna idea de qué se trata la jardinería. Tomemos tomates. Usted no esperaría plantarlos un día y cultivarlos perfectamente maduros a la mañana siguiente. Ni siquiera en dos semanas. Creo que está perfectamente seguro de que necesita más tiempo para cultivarlos. Lo sabe porque ha leído acerca de ello o porque ha visto a sus padres hacerlo, o porque sus amigos han hablado acerca de ello. O puede ser que alguna vez lo haya visto en el Discovery Channel.
De cualquier manera, sabiendo qué esperar, puede planear con tiempo. Comenzar con una decisión como la de qué variedades de tomates va a sembrar. Los grandes y jugosos, los pequeños tipo cherry, o cualquier otra clase en medio.... Entonces, usted iría al vivero local a comprar semillas. O podría ordenarlas por catálogo. Más tarde plantaría sus tomates en una parte cuidadosamente escogida del jardín, soleada y generosamente regada.
Pasarían dos semanas y usted no vería ningún tomate. ¿Abandonaría entonces? No lo creo, usted sabe que toma tiempo. ¿Cómo lo sabría? Porque estaría siguiendo los pasos de aquellos que han cultivado tomates exitosamente. Regaría, desmalezaría y fertilizaría. Mantendría las plantas frágiles con estacas o con jaulas especiales para tomates. Esperaría pacientemente durante dos, tres y hasta cuatro meses antes de planear la cosecha.
Todo esto es también cierto para hacer crecer las relaciones. Lo llamo "cultivar su huerta humana". He aquí algunos trucos que la ayudarán a tener éxito en esto.
La última línea: ¡no espere que sus relaciones con la gente maduren más rápido y con menos esfuerzo que los tomates!
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Wanda Loskot