Playas blancas como la nieve, agua clara y turquesa, templos impresionantes, gente amable. Tailandia, cómo no, se presenta como el paradigma del exotismo por antonomasia. Ofrece aventura, descanso y experiencias exóticos para todos los gustos y presupuestos.
Se ubica en un área geográfica tradicionalmente convulsionada por la inestabilidad política, sin embargo, el antiguo reino de Siam logró mantener la independencia durante la época de las colonias y escapó a las guerras de Indochina durante buena parte del siglo XX. Los contrastes ya empiezan en la capital misma: rascacielos y mercados flotantes, tráfico intenso y paseos en barca.
También hay hoteles lujosos y hostales económicos en la famosa Kao San Road (probablemente la calle con mayor número de mochileros del mundo). En consecuencia: si quiere descubrir Tailandia con la mochila al hombro, o si prefiere el modo cómodo, con un viaje organizado- Tailandia la va a apasionar!
Bangkok es el centro espiritual, cultural, comercial y político de Tailandia. Durante el día podemos recorrer algunos de sus 300 templos, pasear por los Klongs (canales) hacia los mercados flotantes, recorrer sus calles repletas de tiendas y vendedores callejeros, y realizar excursiones a lugares tan famosas como: el Palacio Real, el Templo del Buda Esmeralda, el Templo del Buda Reclinado y mucho más en zonas de gran cultura e historia.
Lo primero que apreciamos es del caos de las calles, muchísimo tráfico, camionetas, los "tuc-tucs" (triciclos taxi), autos, transeúntes, polución, calor, humedad (niveles de humedad superiores al 90%). También por todas partes hay olor a comidas y a especias, desorden, hay que tener cuidado con los vehículos para que no la atropellen o choquen. La polución es elevadísima, es habitual ver gente con mascarilla o acercando a su nariz unos frasquitos que contienen sustancias de agradables olores y que obran como descongestivos nasales. Todo eso forma parte de Bangkok, a las dos primeras horas de haber llegado ya se encuentra normal.
Después del shock inicial, se instala la fascinación, el asombro. Esta ciudad, conocida como la Venecia de Oriente, se encuentra surcada por canales que tienen un gran transito de barcas, lanchas, etc. En los canales existe la misma vorágine que en las calles.
El Gran Palace: La entrada se ubica en la calle Lan de Pra, puede tomar un taxi, un Tuc Tuc o el barco expreso. Va a encontrar una ciudad chica y amurallada con los templos más lujosos y el estilo thai en todo su esplendor. Durante 150 años el palacio fue la residencia del Rey y sede del gobierno. Construido en el siglo XVIII, el techo del Gran Palacio fue hecho en estilo thai, y el resto de la construcción -paredes, ventanas y columnas- es clásico europeo. ¡Muy pintoresco! Se dice que es el palacio más lindo del oriente, y es seguro que es el templo más visitado de Tailandia.


Entre los templos de este complejo se destaca el templo del Buda de Esmeralda (Wat Phra keo), uno de los más visitados de Tailandia por ser la única estatua de Buda de 80 centímetros de altura, hecho de una sola pieza de jade.
Además están el Panteón de los Reyes, los jardines; más templos, todo de una gran riqueza, decorados con colores rojos y dorados, miles de campanillas por todas partes. Da la sensación de estar en otra dimensión.
El templo de Wat Pho: Otro templo digno de ser visitado. Un complejo de varios templos, es junto con el Gran Palace el lugar mas destacado de Bangkok. Antiguamente fue un importante centro educativo y alberga una colosal figura de Buda de 45 metros de largo y 15 de alto recubierta en hojas de oro.

La figura, que desborda las dimensiones del templo, representa a Buda en estado de Nirvana. ¡Es, sin duda, impresionante! En este lugar pueden contratarse los servicios de expertos en el milenario arte del masaje tailandés.
Wat Arun: Al otro lado del río Chao Phraya, el Templo del Amanecer (Wat Arun) deslumbra con sus miles de piezas de porcelana de colores.
El templo del Buda de Oro: En las cercanías de Wat Tramit se encuentra el Buda de Oro, una imagen magnífica y de un valor incalculable, con solo decir que pesa ¡5000 kilos de oro puro! Un consejo: jamás se siente apuntando a Buda con los pies, porque es ofensivo.
Isabel Robles
Departamento amoblado en alquiler en Buenos Aires